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COACHING E INNOVACIÓN

Empresas, Personas 24 de Marzo del 2008

La innovación consiste en transformar conocimiento en riqueza; en convertir know how en cash flow. Las ideas de innovación son fruto del conocimiento de tienen las personas de una organización, del expertise, del conocimiento del entorno, del networking….Alfons Cornella habla, en su libro “La alquimia de la innovación”, concretamente, de la hibridación del conocimiento como fuente de las mejores innovaciones.

 

De cualquier forma, lo que es claro y diáfano es que el origen, el manantial del cuál fluye todo, está en las personas. En numerosas organizaciones se crean grupos de generación de ideas utilizando en ocasiones, técnicas de creatividad para fomentar el surgimiento de ideas rompedoras.

 

Perfecto, pero vayamos un poco más allá. Si en definitiva se trata de sacar el máximo rendimiento a un grupo,¿por qué no utilizar las técnicas más vanguardistas?,¿ por qué no utilizar un Coach que permita al grupo obtener el máximo de sí mismo y convertirse en un maná de ideas innovadoras?

 

El coaching es el arte de preguntar. ¿Preguntar para qué? Para sacar el máximo potencial de lo que todos y cada uno de nosotros llevamos dentro. Es una “filosofía” orientada al desarrollo personal, a las personas, a los líderes de las organizaciones. Ahora de moda en el ámbito de la gestión, se puede afirmar que tiene su origen en las técnicas socráticas que este filósofo utilizaba para instruir a sus alumnos.

 

En España, en comparación con otros países como USA en donde hace ya más de veinte años que se utiliza, cuenta con relativamente poco tiempo como instrumento orientado al desarrollo de personas. Menos recorrido tiene aún el binomio coaching e innovación pero les aseguro que puede ser tan fructífero y gratificante como para durar otros 2.000 años más. Como Sócrates!.

CULTURA ORGANIZATIVA COMO DRIVER PARA LA INNOVACIÓN

Empresas, Personas 24 de Marzo del 2008

Al igual que la especie humana se ha ido adaptando a los cambios del medio a lo largo de miles y miles de años, las organizaciones se adaptan a su entorno cambiante a través de innovaciones radicales, sorprendentes o impactantes.

 

Algunas incluso provocan ellas mismas los cambios en las reglas del juego competitivo mediante innovaciones en los modelos de negocio: Ikea, Zara o el mismo Google, son estandartes de estos maremotos en los mercados.

 

Una organización construye ventajas competitivas sostenibles a través de la orquestación singular de sus activos (tangibles o intangibles) permitiéndoles ser punta de lanza en sus mercados. Sin embargo, además de una orquestación singular, innovadora, diferente, de elementos, un factor que contribuye de forma radical a la diferenciación de una organización es su cultura.

 

Según Shein, la cultura define “cómo hacemos las cosas aquí”. Lo mismo que la personalidad está conforma por la suma de diferentes rasgos que confieren a la persona de una idiosincrasia única, la cultura está constituida por numerosos parámetros que también hacen que una organización se diferencie claramente del resto: los valores y las creencias, el estilo de liderazgo, la estructura organizativa, los símbolos, las rutinas y rituales, los sistemas de reconocimiento y recompensa….

 

La pregunta en este punto es: ¿tiene algún efecto la cultura en que una empresa sea más o menos innovadora? si es así, ¿cómo podemos cambiar la cultura para construir una organización más innovadora?

 

Claramente la cultura va a influir directamente en cómo fluya el proceso de innovación: en la generación de más o menos ideas innovadoras, en la mayor o menor asunción de riesgo, en la velocidad de llegada al mercado de las innovaciones, etc.

 

En consecuencia, nos interesa realizar un buen diagnóstico de las características que conforman la cultura de nuestra organización para determinar qué elementos actúan de catalizadores y cuáles otros habría que modificar pues dificultan la actividad innovadora. Tras un buen análisis, sólo resta diseñar e implementar un plan de acción que permita, poco a poco, ir conformando una organización “innovadoramente excelente”.


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